03 Ago Radiación ultravioleta: daños que produce y alimentos antioxidantes para protegernos

Existen diferentes tipos de radiaciones, unas de las más importantes son las radiaciones ópticas, entre las cuales tenemos: los rayos solares, los rayos láser, los rayos infrarrojos ultravioleta y el espectro de luz visible. Todos estos tipos de radiación tienen en común la capacidad de provocar calor y algunos efectos foto químicos al incidir en el cuerpo humano.

Por ser un tema de especial interés común y siendo las fechas veraniegas donde más expuestos al sol estamos, nos centraremos sobre los rayos ultravioleta.

espectro

La radiación Ultravioleta se encuentra entre las longitudes de onda 400-15 nanómetros. Este tipo de radiación puede ser beneficiosa en pequeñas cantidades, aunque si excede los límites admisibles es muy nociva tanto para las plantas y los animales como para el hombre, sobretodo, en lo que respecta a la piel y los ojos.

Cabe destacar que existen factores que retienen parte de la radiación que llega a la superficie terrestre, como:

  • La capa de ozono
  • La hora del día: cuanto más alto el sol (mediodía) más intensa es la radiación UV debido a la incidencia de los rayos y la superficie terrestre
  • Altitud: cuanto más alto es menor la cantidad de atmósfera que debe atravesar la radiación

Durante el verano, estamos más expuesto a todo tipo de radiaciones debido al tipo de ropa que llevamos, además al tener más tiempo libre y el calor, nos animan a acudir a sitios como playas, ríos etc… como se ha descrito antes, estas radiaciones tienen un efecto negativo en nuestra piel y ojos pudiendo causar irritación o incluso a largo plazo cáncer.

Es por ello que debemos protegernos, no sólo con protector solar o sombreros, otra forma muy importante es a partir de una adecuada alimentación para abastecer nuestra piel de todos los nutrientes y micronutrientes.

Nuestro organismo tiene diferentes mecanismos antioxidantes, que intentan neutralizar los radicales libres que se producen por diversos factores como son los daños producidos por los rayos ultravioleta o la contaminación medioambiental; los mecanismos más destacados comprenden moléculas como el glutatión (GSH), el ácido ascórbico (vitamina C), b-caroteno…

Todos estos compuestos son necesarios para un correcto funcionamiento y tenemos que tener en cuenta que el organismo del ser humano no puede producir estas sustancias protectoras, por lo que se deben obtener a partir de una dieta equilibrada y variada, puesto que sus principales fuentes son la carne, pescado, cereales integrales y productos lácteos.

Existe un grupo de compuestos naturales, los Polifenoles, que son potentes antioxidantes presentes en verduras y frutas, en los que ejercen acciones secundarias como otorgar coloración y participar en el proceso de polarización. Dentro de esta familia se encuentran los siguientes componentes:

  • Flavonoides: se les atribuye capacidad de quelantes de hierro y secuestradores de radicales libres. Se encuentran en arándano, cebolla, té verde o negro, naranja, limón, soja…
  • Carotenoides (Pro-vitamina A): esenciales para la visión nocturna y para el mantenimiento de una piel sana, mejora la diferenciación celular y la estimulación de la filtración de la radiación ultravioleta; siendo los alimentos que más contenido tienen la zanahoria, nabo, espinacas, pimiento, albaricoque.
  • Luteína/zeaxantina: actúan como filtro protector frente a los rayos ultravioleta reduciendo su efecto oxidativo, se encuentra en algunos alimentos como el pimiento, coles/repollo, lechuga, maíz, kiwi.
  • Antocianos, pigmento natural con elevada capacidad antioxidante; se encuentra e los cebolla, uva, manzanas y té
  • Compuestos fenólicos: están en legumbres, cítricos, aceitunas
  • Vitamina C : melón, naranja, kiwi, brócoli, pimiento verde, tomate

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La presencia de los compuestos anteriormente mencionados, es variable dependiendo de los estados de maduración de la fruta.

Se ha demostrado científicamente que una adecuada cantidad de carotenos protege contra los daños producidos por los rayos ultravioleta; además el consumo de alimentos con vitamina C, disminuye el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer

En los últimos tiempos, los hábitos alimentarios de la mayoría de países del mediterráneo se basan en un patrón dietético tradicional; donde predomina un consumo de cereales (fuente de carbohidratos, fibra dietética, proteínas y vitaminas del grupo B y E), o legumbres (ricas en proteínas, niacina y ácido folio), otros alimentos también muy presentes en la dieta mediterránea son el pescado, fruta y verdura.

Bibliografía:

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